25 de mayo de 2018

Theatrum: VIRGEN ORANTE, la persuasión barroca a través de la imagen













VIRGEN ORANTE
Giovanni Battista Salvi, il Sassoferrato (Sassoferrato, Ancona, 1609-Roma, 1665)
Hacia 1660
Óleo sobre lienzo
Convento de la Concepción del Carmen-Santa Teresa, Valladolid
Pintura barroca italiana













El acervo artístico que guarda el convento de la Concepción del Carmen de Valladolid, también conocido como convento de Santa Teresa por ser la cuarta fundación de la santa abulense, es deslumbrante. Obras de todo tipo y diferentes épocas se reparten por sus dependencias, algunas verdaderamente delicadas y atractivas recibidas como donaciones, como es el caso de esta pintura al óleo de cuelga de los muros del coro bajo, asombrosa por su realismo y virtuosa ejecución de acuerdo a los postulados barrocos contrarreformistas respecto a la representación de las imágenes sagradas. Esta exquisita pintura devocional es obra del pintor italiano Giovanni Battista Salvi, más conocido como "Il Sassoferrato", e ingresó en el convento a principios del siglo XVIII como donación del V Marqués de los Cobos, benefactor de la fundación teresiana en Valladolid.

La pintura, de pequeño formato, presenta a la Virgen bella y joven en actitud orante, con las manos cruzadas a la altura del pecho y la mirada clavada en el espectador, al que parece transmitir un mensaje incitando a la meditación y reflexión a partir de su mirada "parlante". La modalidad de busto y su caracterización permite considerarla como la representación de una dolorosa, produciendo su veracidad expresiva en quien la contempla la misma fascinación que lo hacen en tres dimensiones las dolorosas de Pedro de Mena, igualmente concebidas para su contemplación cercana en ambientes íntimos.

La Virgen aparece recortada ante un fondo neutro, recurso que obliga a concentrar la mirada en su rostro. Su figura está resuelta mediante una pincelada precisa y modeladora, con una composición de gran refinamiento y una coloración rica y vibrante acorde con el mundo pictórico ideado por Il Sassoferrato, que lleva al extremo el clasicismo practicado por el pintor Andrea Sacchi y sus seguidores mediante la reinterpretación de modelos de Rafael desprovistos de todo artificio decorativo y profano que afecten a una visión directa —casi mística—, que recuerda la tradición bizantina del icono.

La cabeza de la Virgen está cubierta por una toca blanca, minuciosamente descrita, que deja entrever un trozo de camisa del mismo color. Sobre ella se coloca un fino manto azulado que sobresale de la frente formando un pliegue central y cae por los lados cubriendo los hombros, deleitándose el pintor con los plegados de la tela y dejando visible parte de una túnica roja a la altura de los puños. Un resplandor en torno a la cabeza sugiere un nimbo que proclama la santidad de María. 
Especialmente atractivo es el modelado del rostro y los juegos de luz que le bañan, una fórmula del pintor para dotar a la figura de profundidad y sentido escenográfico que se completa con la disposición cruzada de las manos en primer término, una gestualidad que sugiere resignación, sumisión y oración.

Il Sassoferrato realizó una amplia serie de este arquetipo por él ideado, actualmente repartida por colecciones particulares, templos y distintos museos del mundo, que ponen de manifiesto la gran aceptación del modelo a partir de los años centrales del siglo XVII. En efecto, el pintor llegó a especializarse en la realización de cuadros exclusivamente devocionales con el tema de la Madonna basados en formulaciones renacentistas de pintores como Perugino, Rafael o Durero, obras cuyo éxito perduró tras la muerte del pintor, siendo reclamadas por una clientela restringida a distintos personajes de la curia.

NOTICIAS SOBRE GIOVAN BATTISTA SALVI, IL SASSOFERRATO   

Giovanni Battista Salvi nació en 1609 en la pequeña población de Sassoferrato, perteneciente a Las Marcas. Allí inició su formación artística junto a su padre Tarquinio Salvi, un discreto pintor tardomanierista del que se conserva un mediocre ciclo dedicado a San Francisco en la iglesia de Santa Maria della Pace de Sassoferrato. En 1629, cuando contaba 20 años, ya se encontraba en Roma completando su aprendizaje como discípulo de Domenico Zampieri, "Il Domenichino" (1581-1641), gran maestro del clasicismo barroco. Junto a él se familiarizó con el lenguaje clasicista, elegante y sereno heredado de la segunda generación de pintores boloñeses, especialmente de Il Guercino y Guido Reni, un estilo completamente opuesto a la pintura triunfal impuesta por el aretino Pietro da Cortona.

En 1630 se tiene noticia de que fue requerido por los monjes benedictinos del monasterio de San Pietro de Perugia para realizar una copia de La Madonna del Giglio, venerada obra de Giovanni di Pietro, "Lo Spagna" (1450-1528), que estaba destinada a la celda del abad Leone Pavoni. A continuación, el mismo monasterio le encargaba diez lienzos de gran tamaño con santos benedictinos en los que se inspiró en modelos de Perugino y Rafael. 
Ferviente admirador de este último, llegaría a realizar copias de sus cuadros, entre ellos la Sagrada Familia Canigiani, la Madonna Connestabile y la Madonna de los claveles.

Tras satisfacer distintos encargos que le hicieron desplazarse por Florencia y Bolonia, en 1641 se establecía definitivamente en Roma. Allí comenzó a compaginar su actividad de retratista de altos dignatarios eclesiásticos con pinturas religiosas de tipo devocional. 
De aquella dualidad temática son testimonios el Retrato del Cardenal Rapaccioli (Ringling Museum, Sarasota), el Retrato de Monseñor Ottaviano Prati (Galleria Nazionale d’Arte Antica, Roma) y el Retrato del Cardenal Pietro Ottoboni (Museo Civico, Padua), así como la monumental pala de altar de La Madonna del Rosario (Iglesia de Santa Sabina all’Aventino, Roma), obra encargada por la princesa Pamphili di Rossano que le facilitaría nuevos encargos.

Il Sassoferrato: Virgen orante o Dolorosa. Izda: Palacio Buonacorsi, Macerata (Italia)
Centro: Convento de Santa Teresa, Valladolid / Dcha: Pinacoteca Civica Francesco Podesti, Ancona (Italia)

















Alrededor de 1648 contraía matrimonio con la boloñesa Angela Miccini, estableciéndose en el barrio de San Salvatore ai Monte cuando nació su hijo Francesco. Hacia 1657, debido a la necesidad de acomodarse con su numerosa descendencia, se mudó a una casa espaciosa de la via Baccina, donde establecería un prestigioso y activo obrador que llegó a acoger a un buen número de aprendices. Es entonces cuando establece su "receta" para la elaboración repetitiva de modelos de Madonnas que le proporcionaron grandes beneficios económicos, consolidando un proceso —un tanto artesanal— que algunos han denominado el "Sassoferrato methodus", perfectamente integrado en las disposiciones trentinas y caracterizado por el idealismo o amabilidad de los modelos.

Il Sassoferrato. Detalle de Dolorosa
Pinacoteca Civica Francesco Podesti, Ancona (Italia)
En 1685 realizaba el único Autorretrato conocido por petición del cardenal Flavio Chigi, que lo entregó como regalo a Cosme III de Medici, duque de Toscana, para ser colocado en la galería de autorretratos de pintores del Corredor Vasariano del palacio de los Uffizi de Florencia. Giovanni Battista Salvi fallecía en Roma, a los 76 años de edad, el 8 de agosto de aquel mismo año.

El tipo de pintura de Il Sassoferrato, en el que se funde el clasicismo boloñés con una personal aplicación del tenebrismo heredado de Caravaggio, sobre una base de preciso dibujo, más que un fenómeno estilístico aislado se considera una variante de las tendencias clasicistas que siempre estuvieron presentes en la pintura romana del Seiscientos.       


Informe y fotografías: J. M. Travieso.



Il Sassoferrato. Virgen orante, 1640-1650. National Gallery, Londres



BIBLIOGRAFÍA

ALFONSI, G.: Giovanni Battista Salvi detto Il Sassoferrato. La Madonna della Rosa, Vicenza, 2003.

MACÉ DE LÉPINAY, F.: Giovanni Battista Salvi “Il Sassoferrato”, catálogo de la exposición, Milán, 1990.

PULINI, M.: Il Sassoferrato, un prerafaellita tra i puristi del Seicento, catálogo de la exposición, Cesena, 2009.





Il Sassoferrato.
Izda: Virgen con el Niño, Accademia Nazionale di San Luca, Roma
Dcha: Virgen en meditación, Museo del Prado, Madrid
















Il Sassoferrato. Virgen con el Niño, 1650
Museos Vaticanos, Roma



















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24 de mayo de 2018

VIAJE: PASEO EN EL BARCO "LA LEYENDA DEL PISUERGA", 7 de julio 2018


PROGRAMA

A las 11,30 horas paseo cultural de 1,15 horas de duración por el río Pisuerga para conocer la historia, arquitectura, curiosidades, personajes, etc. de Valladolid. Charla a cargo de: “Arquitectos por la sostenibilidad”.
Lugar de encuentro: Paseo Marcelino Martín el Catarro - Playa de las Moreras.

Las personas que se hayan preinscrito ya tienen reservada su plaza. Si por el cambio de fecha no pudieran asistir deben comunicarlo a Domus Pucelae.

Número de plazas: 50.

PRECIO SOCIO: 5 €.
PRECIO NO SOCIO: 6 €.

INSCRIPCIONES: Por correo dirigido a domuspucelae@gmail.com o llamando al tfno. 608 419228 a partir del 21 de mayo de 2018.
 
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El Festival Internacional de Teatro y Artes de Calle inunda las calles de Valladolid



Desde el pasado día 19 de mayo ha comenzado la actividad del TaC 2018 en Valladolid, lo que supone la posibilidad de contemplar por toda la ciudad, a todas horas y en espacios cerrados y abiertos, las creaciones escénicas más creativas y sorprendentes del momento, tanto en lo referente a lo estrictamente teatral como a espectáculos circenses, musicales, performances e instalaciones.


Sirva de muestra la instalación "Sombras de ilusión", estrenada por Eduardo Cuadrado en la plaza de San Pablo, en la que descarnadamente se muestran unos cuerpos atrapados en una alambradas que inevitablemente remiten al drama de la inmigración de nuestros días, una imagen a la que tan acostumbrados estamos de ver en prensa e informativos de televisión hasta convertirse en algo rutinario que deja de tener efecto en nuestras conciencias.

Eduardo Cuadrado se formó en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Valladolid y actualmente es uno de los artistas más significativos de Castilla y León, siendo habitual en su obra el uso del metal, fibra de vidrio, poliéster y plástico para tratar temas referidos a la pobreza, decadencia y soledad del ser humano.

Para más información consultar el programa pulsando en el cartel que figura en la columna izquierda de este blog.     





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23 de mayo de 2018

Bordado de musas con hilos de oro: NO ES LA ROSA, de Mario Martínez



No es la rosa serena porque alzada
sobre su grácil tallo luzca espinas,
ni porque en su corola la alborada
deje lágrimas de oro matutinas.

No es por esa fragancia que en el viento
derrama lo fugaz de su textura,
ni por su perfección, que es el intento
de aunar fragilidad con hermosura.

Ni tampoco lo es por la armonía
de la bella paleta de colores
con que pintan los dioses su fachada.

Es serena la rosa porque envía
a los ojos humanos con temores
un mensaje de calma sublimada.

MARIO MARTÍNEZ 
(Este poema aparece publicado en la Revista Atticus Ocho, edición impresa 2018).

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18 de mayo de 2018

Theatrum: VISIÓN DE SAN JUAN EVANGELISTA EN PATMOS, alegoría de la mujer apocalíptica













SAN JUAN EVANGELISTA EN PATMOS
Antonio Vázquez (Valladolid?, 1485-Valladolid, hacia 1563)
Hacia 1530
Óleo sobre tabla
Iglesia de San Pablo (procedente del convento de Santa Catalina), Valladolid
Pintura renacentista española. Escuela castellana













En el ábside izquierdo de la iglesia de San Pablo de Valladolid, convertido en capilla de la Virgen de Fátima, junto a la entrada a la sacristía cuelga una magnífica pintura de considerable formato que representa la visión apocalíptica del evangelista San Juan durante su destierro en la isla griega de Patmos. 
Se trata de una pintura sobre tabla que, junto a un destacado grupo de obras, fue trasladada a esta iglesia procedente del clausurado convento de Santa Catalina (MM. Dominicas) de Valladolid. La pintura se muestra en un bello marco ornamentado con piedras y gallones, un basamento calado y un frontón curvado como remate, que fue realizado en época posterior a la tabla para configurar un pequeño retablo. Con un excelente estado de conservación, la pintura destaca sobre el muro por su brillante colorido, siendo, sin duda alguna, la escena pintada más bella de cuantas existen en la ciudad referidas a San Juan y sus revelaciones del Apocalipsis. José Carlos Brasas Egido1 la atribuye a Antonio Vázquez, el pintor más activo en Valladolid durante el segundo cuarto del siglo XVI.

La obra se encuadra dentro de las denominadas pinturas "meditativas", presentando al santo evangelista sentado en un paisaje idílico —de inspiración flamenca— y escribiendo el contenido de su revelación en un libro que sujeta sobre sus rodillas, en un momento en que se detiene ensimismado y alza su mirada hacia la visión que le señala el ángel que le acompaña, pudiendo contemplar la imagen de la Virgen con el Niño dentro de una mandorla solar y con la luna menguante a sus pies, junto a otra señal también descendiente del cielo: un terrorífico dragón con siete cabezas y diez cuernos que se pone delante de la mujer en trance de dar a luz.

Antonio Vázquez, con una composición a partir de una diagonal que separa el espacio del evangelista y el de las visiones —terrenal y celeste—, recrea un sugestivo escenario paisajístico delimitado por formaciones rocosas que adoptan la forma de "V", permitiendo contemplar en el vértice inferior una ciudad en la que destaca un conjunto de altas torres con aspecto gótico y de la que parte una pequeña vereda que llega al primer plano salpicada de pequeños cantos. En la parte superior izquierda, sobre un alto risco semicubierto por formaciones arbóreas, se dejan entrever construcciones de otra ciudad, mientras la parte derecha está ocupada por la cola del dragón, que se desliza entre nubarrones y estrellas indicando su descenso celeste. Como atributo identificativo, junto a San Juan aparece el águila como símbolo del tetramorfos, que como nota anecdótica sujeta en su pico el tintero, siguiendo un modelo iconográfico muy difundido durante el Renacimiento.

De acuerdo a una iconografía generalizada, San Juan aparece representado en plena juventud, casi como un adolescente, cuando en el momento de escribir el Apocalipsis era un anciano de 90 años. Esta imagen deriva del deseo de resaltar su perpetua virginidad y de presentarle como un modelo de pureza que consagró a Cristo su juventud.
Su cabeza responde a las características del pintor, con un giro en tres cuartos y delicado modelado, rostro ancho y redondeado, frente muy despejada, mentón remarcado, cabello dirigido hacia atrás con raya al medio y sutiles brillos en la melena expresados mediante pequeñas pinceladas doradas, así como un nimbo formado igualmente por finos rayos dorados. El joven apóstol viste una holgada túnica verde y se cubre con un manto rojo que se desparrama por el suelo formando múltiples pliegues relacionados con los modelos flamencos. Tanto la túnica como el manto aparecen con los bordes recorridos por una cenefa dorada, otra nota habitual del pintor, que volvería a utilizar similar tipología humana y colorido en la tabla de los Santos Justo y Pastor (1533) de la iglesia de Compludo (León).

Similar tratamiento recibe la figura del ángel, que con su mano izquierda señala la visión, siendo, no obstante, un personaje más inexpresivo. Viste una amplia túnica ceñida por un cíngulo y un manto que remonta los hombros, ambos en tonos rosados muy pálidos, con la melena recogida por una diadema formada por una cinta del mismo color que forma anudamientos y cuyos cabos se agitan al aire.

Especial protagonismo tiene la visión de la Virgen, que se ajusta a la descripción del Apocalipsis (12, 1-4): "Una gran señal apareció en el cielo: una mujer revestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre la cabeza". La representación explícita en su vientre de una pequeña figura del Niño Jesús sujetando el globo terráqueo hace referencia a la visión de la mujer apocalíptica, en que la Virgen toma el valor de madre de Dios y concebida sin pecado, subrayando el origen literario de esta iconografía mariana, referida a la Inmaculada Concepción a partir de las palabras escritas por San Juan.

La Virgen y el Niño aparecen con una estética muy goticista ubicados en una mandorla con tonos de fuego de la que emanan numerosos y finos rayos dorados, un recurso recurrente en el pintor, con la figura coronada como reina, dispuesta frontalmente, con la pierna derecha flexionada  y las manos a la altura del pecho en actitud de oración. Una similar disposición aplicaría Antonio Vázquez en la representación de la Asunción conservada en el Museo Nacional de Escultura y en la Inmaculada Concepción que se conserva en el Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid, donde la Virgen aparece con similar disposición y rodeada de símbolos —con filacterías explicativas— referidos a las virtudes glosadas en las letanías lauretanas, así como de una gloria abierta con la figura de Dios Padre.

La Virgen aparece triunfante sobre el dragón de siete cabezas que representa al maligno y al pecado. El monstruoso animal, cuyas cabezas coronadas adoptan la forma de diversos animales en un ejercicio de fantasía,  está claramente tomado del grabado de la Mujer Apocalíptica realizado en 1511 por Alberto Durero, serie muy común en los talleres de pintura de la época. Antonio Vázquez aplica distinto colorido para cada cabeza, contribuyendo con ello a la brillantez general de la pintura, en la que se define una atmósfera de gran transparencia.
         
La pintura refleja la ingenuidad y el carácter devoto de las obras de Antonio Vázquez, especiales atractivos de su producción que explica su éxito entre la clientela de su tiempo y la abundancia de encargos en un ambiente dominado por la estética tardogótica influenciada por la pintura flamenca. Asimismo, esta obra es un buen exponente de la corrección del pintor, que permaneció fiel a su estilo a lo largo de toda su trayectoria, poniendo de manifiesto que el calificativo de "atrasado y arcaico" que le dedicaran tanto Martí y Monsó como Agapito y Revilla2 es totalmente injusto.

El tema de la visión de la Mujer apocalíptica fue muy apreciado a partir del siglo XV —El Bosco—, siendo representado en el siglo XVI por pintores como Fernando de Llanos y Juan Fernández de Navarrete y continuado en el siglo XVII, por su implicación con el dogma de la Inmaculada Concepción, por maestros como Pedro de Orrente, Juan del Castillo, Alonso Cano, Velázquez, etc., así como por el escultor Gregorio Fernández en un relieve del retablo mayor de la iglesia de los Santos Juanes de Nava del Rey, para el que tomó como base un grabado de Juan de Jáuregui.
Antonio Vázquez. Izda: Visión de San Juan en Patmos, iglesia de San Pablo, Valladolid
Centro: Asunción con donante, Museo Nacional de Escultura, Valladolid
Dcha: Alegoría de la Inmaculada Concepción, Museo Diocesano y Catedralicio, Valladolid (Foto Javier Baladrón)

Como apunta Brasas Egido3, en esta pintura de San Juan en la isla de Patmos el pintor manifiesta su admiración por la obra de Pedro Berruguete y Juan de Borgoña. La pintura se encuadra en el grupo de obras del autor con un carácter más primitivo, en las que pervive el estilo hispano-flamenco y que fueron realizadas anteriormente a 1540. A partir de ese año, el pintor evolucionaría discretamente hacia un estilo más moderno en el que, en algunos casos, asimila los modos pictóricos de Alonso Berruguete, con el que mantuvo relaciones de amistad en la ciudad.                


Informe y fotografías: J. M. Travieso.


Antonio Vázquez. Detalle de la Asunción con santos
Iglesia del Salvador, Simancas (Valladolid)


NOTAS

1 BRASAS EGIDO, José Carlos: El pintor Antonio Vázquez. Institución Cultural Simancas, Diputación de Valladolid, Valladolid, 1985, p. 27.

2 Ibídem, p. 27.

3 BRASAS EGIDO, José Carlos: Antonio Vázquez: Nuevas obras y algunas precisiones (a manera de "addenda"). Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología (BSAA) nº 51, Universidad de Valladolid, 1985, p. 468.




BIBLIOGRAFÍA SOBRE EL PINTOR ANTONIO VÁZQUEZ

Izda: Alberto Durero. Mujer apocalíptica, grabado 1511, Metropolitan
Museum, NY.   Dcha: Mathias Gerung. Mujer apocaliptica 1530-1532 
Biblia de Ottheinrich, Biblioteca Estatal de Baviera, Munich
BRASAS EGIDO, José Carlos: El pintor Antonio Vázquez. Institución Cultural Simancas, Diputación de Valladolid, Valladolid, 1985.

BRASAS EGIDO, José Carlos: Antonio Vázquez: Nuevas obras y algunas precisiones (a manera de "addenda"). Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología (BSAA) nº 51, Universidad de Valladolid, 1985, pp. 467-483.

BRASAS EGIDO, José Carlos: Cuatro nuevas tablas de Antonio Vázquez. Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología (BSAA) nº 53, Universidad de Valladolid, 1987, pp. 368-372.

BRASAS EGIDO, José Carlos: Antonio Vázquez: Nuevas adiciones a su obra. Boletín del Museo Nacional de Escultura, nº 3, 1998-1999, págs. 19-22.

CAAMAÑO MARTÍNEZ, Jesús María: Antonio Vázquez (nuevos comentarios y obras).
Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología (BSAA), nº 36, 1970, pp. 193-204.

MARTÍN GONZÁLEZ, Juan José: Tablas inéditas de Antonio Vázquez. Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología (BSAA), nº 47, 1981, pp. 441-443.

Iconografía. Izda: Juan de Jáuregui. Inmaculada apocalíptica
Dcha: Gregorio Fernández. Inmaculada apocalíptica, 1612-1620
Iglesia de los Santos Juanes, Nava del Rey (Valladolid)
PADRÓN MÉRIDA, Aída: Nuevas pinturas de Antonio Vázquez. Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología (BSAA), nº 57, 1991, pp. 357-360.

PÉREZ RODRÍGUEZ, Fernando: Una nueva tabla de Antonio Vázquez con el tema de la Asunción. Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología (BSAA), nº 59, 1993, pp. 355-358.

URREA, Jesús: Contribución al catálogo del pintor Antonio Vázquez. Boletín del Museo Nacional de Escultura, nº 4, 2000, pp. 11-16.






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14 de mayo de 2018

VIAJE: SUR DE SORIA, 14 y 15 de julio 2018

Arco romano de Medinaceli

PROGRAMA

Sábado 14 de julio:   Valladolid - Santa María de Huertas - Medinaceli - Almazán - San Esteban de Gormaz
Salida de Valladolid a las 6.45 horas desde el Camino Viejo de Simancas (parada de Bus Vallsur) y a las 7.00 horas desde la Plaza de Colón (Junto Hospital Campo Grande) con dirección a Monasterio de Santa María de Huertas. Es un cenobio cisterciense. Son tierras de la antigua frontera castellana entre el reino de Castilla y el de Aragón. El monasterio se construyó entre los siglos XII y XVI. Continuación hacia Medinaceli, para visitar esta villa, donde destaca su arco romano, puerta árabe, castillo, Colegiata, Plaza Mayor, palacio Ducal, Convento de Santa Isabel, etc. a continuación visita del Aula Arqueológica. Almuerzo.
Posteriormente nos dirigiremos a la villa de Almazán visitaremos este pueblo cabecero de comarca, donde destaca su conjunto artístico románico, Puerta y reloj de la villa, recinto Amurallado, Iglesia de San Miguel, Plaza Mayor, Palacio de los Hurtados de Mendoza, las tres cruces, etc.…, se incluyen en las visitas los interiores de la Ermita de Jesús, la Iglesia de San Miguel y El Centro de Recepción de Visitantes (un museo con pinturas flamencas, audiovisuales, restos arqueológicos…), seguiremos camino hacia el San Esteban de Gormaz,  llegada al hotel, cena y alojamiento.

Yacimiento celtibérico de Termancia
Domingo 15 de julio:   San Esteban de Gormaz - Rello - Gormaz - San Esteban de Gormaz - Valladolid
Desayuno y salida para efectuar la visita de Gormaz. Este pequeño pueblo de mampostería adobe, está repleto de historia. El Cid fue alcaide de esta plaza, cuando en el año 1081 fue atacada por los musulmanes. Rodrigo Díaz de Vivar en represalia atacó y castigó los territorios musulmanes próximos. El hecho de haber actuado sin permiso del rey Alfonso, contribuyó a desencadenar el primer destierro del Cid. Visitaremos las ruinas del castillo más largo de Europa, Continuaremos hasta Rello para efectuar la visita de este pueblo, encaramado y fortificado sobre la alta peña que flanquean las hoces del Escalote, incluido en el espacio natural protegido de "Altos de Barahona", Rello apabulla con su patrimonio cultural y natural. La villa está definida como Conjunto Histórico y ha sido declarada Bien de Interés Cultural. Su recinto amurallado del siglo XII con retoques de comienzos del XVI, su castillo, sus casas y edificios señoriales.
Desde aquí nos dirigiremos al Yacimiento Arqueológico de Tiermes, que fue una ciudad celtíbera emplazada en los límites de la cabecera del valle del Duero, en la meseta superior, y el valle del Tajo, a más de 1.200 metros de altitud. Fue un oppidum celtibérico y luego un municipium romano (cuyo nombre era Termes, y el gentilicio de sus habitantes, termestinos)- Fue aliada de Numancia durante las guerras celtibéricas.
Salida hacia San Esteban de Gormaz a su llegada efectuaremos el almuerzo y realizaremos visita de este Conjunto histórico artístico donde entraremos en su iglesia de San Miguel y en la Iglesia de la Virgen de Rivero, recorriendo el pueblo veremos el Castillo Medieval, Puente Romano, etc.…, terminaremos la visita de San Esteban con un lagar típico de la zona de la Ribera Soriana y con la visita de una Bodega típica.
A continuación nos dirigimos al Parque del Románico, donde veremos las representaciones más importantes de la comunidad autónoma de Castilla y León, a su finalización, iniciaremos el regreso a Valladolid, dónde tenemos previsto llegar sobre las 22,00 horas.

Muralla de Rello

PRECIO SOCIO (HABITACIÓN DOBLE): 185 €
PRECIO NO SOCIO (HABITACIÓN DOBLE):  200 €
SUPLEMENTO HABITACIÓN INDIVIDUAL: 25 €


REQUISITOS: Grupo mínimo 30 y máximo 40 personas.

INCLUYE:
Autocar durante todo el recorrido
Guía Regional acompañante explicaciones guiadas en todo el recorrido
Régimen de Pensión Completa con agua y vino
Seguro de Asistencia en Viaje
Dossier de Domus Pucelae
Acompañante de Domus Pucelae
Visitas a:
            Santa Maria de Huertas
            Medinaceli
            Almazán
            Gormaz
            Rello
            Yacimiento de Tiermes
Almazán
            San Esteban de Gormaz,
Entradas a:
            Monasterio Santa Maria de Huertas
            Medinaceli
            Palacio Ducal
            Colegiata
            Aula arqueológica
            Almazán
            Ermita de Jesús
            Iglesia de San Miguel
            Centro de recepción de visitantes
            San Esteban de Gormaz
            Iglesia de San Miguel
            Iglesia de la Virgen de Rivero
            Parque del Románico
            Tiermes
            Yacimiento Arqueológico

NO INCLUYE:
- Extras no especificados en el apartado anterior.


INFORMACIÓN Y RESERVA DE PLAZAS: por correo a domuspucelae@gmail.com o llamando al teléfono 608 419228 a partir de las 0 horas del día 17 de mayo del 2018.
Fecha límite del pago total del viaje: 25 junio del 2018 en Viajes Tempo Tours. C/ Miguel Iscar 16 Tfno.983 213630 - 983 666663. Persona de contacto: Pablo Parrilla Horario: de lunes a viernes de 09.30 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas.

FORMA DE PAGO: Efectivo, Tarjeta de Crédito, Tarjeta Pass Carrefour o mediante transferencia a la cuenta bancaria que le indicarán en la agencia, indicando en el concepto Sur de Soria “Domus Pucelae” y el nombre de los viajeros.  Enviar copia de la transferencia por mail a: info@imaginaunviaje.com 

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