20 de febrero de 2017

17 de febrero de 2017

Theatrum: LLANTO SOBRE CRISTO MUERTO, el talento de un pintor desconocido











LLANTO SOBRE CRISTO MUERTO
Anónimo, conocido como Maestro de Osma (activo en los años finales del siglo XV y principios del XVI)
Hacia 1500
Temple sobre tabla
Museo de Valladolid
Procedente de Curiel de Duero (Valladolid)
Estilo gótico internacional con influencia flamenca













EL NEBULOSO RASTRO DEL MAESTRO DE OSMA

Desconocemos la identidad del autor de esta pintura, al que convencionalmente se le viene denominando como Maestro de Osma desde que en 1947 el tratadista e hispanista americano Chandler Rathfon Post (1881-1959) le otorgara ese nombre genérico para identificar, siguiendo razones puramente estilísticas, ciertas obras de un taller asentado a finales del siglo XV en la población soriana de Burgo de Osma, que en la transición al siglo XVI extendió su actividad hacia el este de la provincia de Valladolid, de modo que su producción, siguiendo el curso del Duero, se localizaba en el eje que desde Berlanga de Duero (Soria) llega a las poblaciones vallisoletanas de Corrales de Duero, Curiel de Duero, Peñafiel y Langayo.

Post tomó como referencia para establecer el corpus de este pintor, autor de tablas de excelente factura en su mayoría dispersas, un retablo realizado hacia 1500 para la capilla de San Ildefonso de la catedral de Burgo de Osma que fue financiado por Alfonso Díaz de Palacios, arcediano de Soria y canónigo de la catedral, cuya tabla central representa el Camino del Calvario y en el resto escenas de la vida de la Virgen.

También al Maestro de Osma atribuye Post el retablo que en la colegiata de Berlanga de Duero preside la capilla funeraria de los hermanos mellizos don Juan de Ortega, obispo de Coria, y don Gonzalo Bravo de Lagunas, alcalde de Atienza y padre del comunero Juan Bravo. Datado por Angulo en 1516, en sus escenas se concede una gran importancia a los paisajes de los fondos, algo poco común en tierras castellanas donde el gótico y el gusto por los fondos dorados estaba muy arraigado.

De igual manera, son atribuidos al Maestro de Osma los restos de un retablo de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Corrales de Duero (Valladolid), por entonces perteneciente a la diócesis palentina, compuesto por escenas de la Vida de la Virgen y una predela con un original y rico santoral presentado sobre fondos con brocados dorados, en el que Post encuentra influencias del Maestro de Frómista.   

A partir de Post, han sido constantes los intentos de identificar la obra de este pintor cuya producción, relacionada con la realizada en la escuela burgalesa por Diego de la Cruz, se inscribe en la transición del gótico al renacimiento en Castilla, especulándose sobre una posible formación del pintor en territorio burgalés.

Camón Aznar, que llegó a identificarle con el llamado Maestro de Sinovas, afirma que su pintura aparece influenciada por el flamenco Gerard David, señalando que mantiene el estilo hispano de raigambre medieval, siendo constante el gusto por los brocados dorados, los pliegues largos en las indumentarias, el uso de una arcaica perspectiva gótica y la colocación superpuesta y escalonada de las figuras a distintas alturas, aunque, como mantiene Gudiol, todo esto son conjeturas en base al análisis estilístico, pues no existen fuentes documentales que avalen las diferentes atribuciones.

En este orden de cosas, Pilar Silva Maroto descarta la asimilación del Maestro de Osma con el pintor valenciano Jaime Mateu hecha en 1975 por Heriard Dubreuil, ya que sus estilos son divergentes, como se puede apreciar en las dos tablas que forman una Anunciación y que se conservan en el Museo del Prado. Lo que sí parece evidente es que el Maestro de Osma fue el creador de un estilo muy definido y que tuvo como seguidores al Maestro de la Espeja y el Maestro de Roa.

Entre las obras atribuidas al Maestro de Osma, también se encuentran una tabla con la Virgen entronizada que se guarda en el Museo del Louvre, un Salvador Mundi del Instituto Valencia de Don Juan y una Santa Generación con San Juan Bautista del Museo Lázaro Galdiano de Madrid, el Retablo de San Miguel del Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid, procedente de Corrales de Duero (Valladolid) y estudiado por Díaz Padrón, las pinturas de la Asunción y de la Epifanía, atribuidas al Maestro de Osma por Dieulafoy, pertenecientes a un retablo procedente de Daroca y actualmente  conservadas en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, las tablas de Santa Catalina y María Magdalena de la Academia de San Carlos de México y una buena serie repartida por museos, colecciones particulares y el mercado del arte.

A estas obras debemos sumar los paneles que con los temas de la Anunciación, la Visitación, la Presentación de la Virgen en el Templo y el Llanto sobre Cristo muerto, originariamente integraron un desmembrado retablo dedicado a la Vida de la Virgen, conjunto realizado por el Maestro de Osma hacia 1500 para la población vallisoletana de Curiel de Duero, tablas que actualmente son custodiadas en el Museo de Valladolid1.

EL LLANTO SOBRE CRISTO MUERTO

Fijamos hoy nuestra atención en una de estas últimas, el Llanto sobre Cristo muerto, que es una de las obras más interesantes entre la notable colección de pintura que guarda el Museo de Valladolid, con el aliciente de presentar un excelente estado de conservación y un suntuoso marco de la segunda mitad del siglo XVII, lo que indica que la pintura continuó siendo apreciada cuando su estilo ya era considerado algo del pasado.

La tabla, que debió ocupar el encasillamiento central de la predela del retablo, presenta un formato cuadrangular y puede considerarse como una de las obras más destacables del Maestro de Osma, que en ella deja patente las características de su personal estilo. En la pintura, con un minucioso sentido narrativo, el autor plasma la escena inmediatamente posterior al descendimiento del cuerpo de Cristo de la cruz y anterior al Santo Entierro, cuya finalidad es la exaltación del papel copasionario de la Virgen. Este pasaje, que no aparece referido en los Evangelios, encuentra su origen en la literatura mística medieval, así como en los textos de piedad y en los de las cofradías de flagelantes.

La escena, denominada Planto o Llanto sobre Cristo muerto, en realidad un Planctus Mariae, se inspira en  las meditaciones recogidas a mediados del siglo XIII por Santiago de la Vorágine, arzobispo de Génova, en su obra La Leyenda Dorada: "¿Quién pudo sentir un dolor tan intenso y gemir y llorar más amargamente que la afligidísima María? Con razón debemos sostener que esta dolorosa Madre fue más que mártir, puesto que el inconmensurable amor que tenía a su Hijo retúvola constantemente a su lado, y al ser testigo de sus padecimientos, también ella, anegada de pena, sufrió en su alma todos y cada uno de los tormentos de la Pasión del Salvador"2.

Otro tanto puede decirse del ejercicio de imaginería mental plasmado hacia 1300 en las Meditationes vitae Christi por Pseudo-Buenaventura (Cap. LXXXI): “Cuando se le quitaron los clavos de los pies, José de Arimatea le descendió; todos rodearon el cuerpo del Señor y le pusieron en tierra. Nuestra Señora, cogió su cabeza contra su seno y Magdalena los pies, esos pies de los que en otras ocasiones había recibido tantas gracias. Los otros se disponen alrededor y prorrumpen en profundos gemidos”.

El tema, junto al de la Piedad, alcanzó su desarrollo en el siglo XIV y se popularizaría en el arte del siglo XV, generalmente acentuando el dramatismo de la escena, siendo uno de los temas recurrentes de la pintura flamenca, donde en variados escenarios los personajes muestran su dolor con elocuentes y expresivas actitudes, en ocasiones incorporando a la escena como participantes a las figuras de los donantes. En el flujo de arte flamenco hacia Castilla este tema tuvo una gran aceptación por tratarse de un tema muy emotivo que concentra el drama de la Pasión, siendo numerosas las representaciones pictóricas y escultóricas que con un sentido descriptivo y realista tratan de conmover al espectador.

Es el caso de esta tabla del Maestro de Osma, en la que Cristo, recién descendido de la cruz, es depositado por José de Arimatea y Nicodemo sobre un sudario, mientras tan dramática escena es contemplada por su Madre, que es asistida por San Juan y María Magdalena. En un afán de búsqueda de naturalismo, el fondo está ocupado por un sugestivo paisaje, en el que se distingue en el ángulo superior izquierdo una fortaleza hacia la que se dirige un personaje a caballo y otro a pie, y en la parte derecha un cielo crepuscular en el que revolotean aves y bajo el que se recorta una vista de Jerusalén.

Desde el punto de vista compositivo, la escena se articula en base a la simetría marcada por el eje de la cruz, con las figuras de Cristo y la Virgen huyendo de la verticalidad y la horizontalidad y con la colocación de dos personajes a cada lado, siendo característica la superposición de las figuras y su escalonamiento a distintas alturas. Asimismo, como es habitual en el Maestro de Osma, las figuras tienden a llenar la casi totalidad de la superficie pintada en el primer plano, reservando un discreto espacio para el fondo y abandonando el uso de brocados dorados al fondo para incluir, por influencia de las corrientes flamencas y renacentistas, un luminoso fondo paisajístico, hecho que marca la evolución del pintor en los inicios del siglo XVI.

Estilísticamente, en el Llanto sobre Cristo muerto, prevalece un fuerte componente gótico, aunque con una decidida decantación por la tradición flamenca a partir del dominio del dibujo. Las figuras aparecen planteadas en suave escorzo —magníficas las manos de la Virgen— y confirman el tipo de rostros grandes usados por el pintor, de formas ovaladas, bocas menudas, cejas arqueadas y ojos rasgados, así como los cabellos ondulados. También son característicos los nimbos con el fondo dorado y ribeteados por un punteado, junto a la repetición de algunos elementos en distintas figuras, como es el caso de la cenefa que recorre los bordes de los mantos, común en la Virgen, San Juan y la Magdalena.

Maestro de Osma. Santoral de la predela de un retablo
Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción, Corrales de Duero (Valladolid) 
Es destacable la suntuosidad en el tratamiento de las telas, con plegados acartonados de influencia flamenca. Asimismo, al modo flamenco y con una ejecución técnica meritoria, el pintor muestra el gusto por los pequeños detalles, describiendo con gran precisión la corona de espinas trenzada con tallos verdes, la morbidez de los detalles faciales de las figuras, con gestos de humildad y serena concentración, incluyendo lágrimas sobre las mejillas de todos los personajes y ojos entornados por la muerte en Cristo, así como pequeñas pinceladas en barbas y cabellos, diferentes texturas, etc.      

El colorido mantiene una gran armonía, predominando las tonalidades blancas, carmines, azules y verdes, reservando discretas superficies en la indumentaria de la Magdalena, José de Arimatea y Nicodemo para la inclusión de lujosos brocados dorados con diseños de piñas o granadas, tan característicos en Castilla en los finales del gótico y principios del Renacimiento. En este sentido, sigue la estela de Rogier van der Weyden en su célebre Descendimiento (Museo del Prado).

Maestro de Osma. Tablas de la Asunción y la Epifanía
Museo Arqueológico Nacional, Madrid
No obstante, en líneas generales el tema aparece lo suficientemente emotivo, pero sin concesiones al patetismo exacerbado. En definitiva, en la pintura del Maestro de Osma se aprecia un gran dominio del dibujo, pero puesto al servicio de escenas un tanto ingenuas y diáfanas, compuestas en torno a un eje central. Sobre una formación tardogótica, el pintor asume la influencia flamenca que le conduce al gusto por describir con detalle y minuciosidad los objetos y anatomías, así como la ornamentación de la indumentaria, incluyendo los ricos brocados tan apreciados en su época. También son destacables los errores en el uso de la perspectiva, apreciables en el fondo paisajístico de esta pintura, algo que contrasta con la precisa caracterización de los personajes.    


Informe y fotografías: J. M. Travieso.



Maestro de Osma. Retablo de San Miguel, 1500-1510
Museo Diocesano y Catedralicio, Valladolid 


NOTAS

1 WATTENBERG GARCÍA, Eloísa y otros: Guía del Museo de Valladolid. Colecciones. Junta de Castilla y León, Salamanca, 1997, p. 184.

2 VORÁGINE, Santiago de la: La Leyenda Dorada. Traducción del latín por Fray José Manuel Macías, Alianza Editorial, Madrid, 1982, p.959.










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15 de febrero de 2017

Conferencia: HISTORIA DEL SÁHARA, 18 de febrero 2017


CICLO DE CONFERENCIAS
"10 AÑOS DE DOMVS PVCELAE"









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13 de febrero de 2017

Música en febrero: GABRIEL'S OBOE (THE MISSSION), versión de 2Cellos



2CELLOS, Luka Sulic y Stjepan Hauser, interpreten Gabriel's Oboe, composición de Ennio Morricone para la película La Misión, acompañados de los solistas de Zagreb en su concierto clásico "Volver a las raíces", celebrado en el Lisinski Concert Hall de Zagreb en junio de 2015.

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10 de febrero de 2017

Theatrum: SAN ANTONIO ABAD, un monumental patrono de los animales












SAN ANTONIO ABAD
Taller de Juan de Juni (Joigny, h. 1507-Valladolid, 1577)
Hacia 1547
Madera de pino policromada
Museo Nacional de Escultura, Valladolid
Procedente del monasterio de San Benito el Real, Valladolid
Escultura renacentista española. Manierismo. Escuela castellana












Recreación virtual del retablo de San Antonio Abad en la iglesia
de San Benito el Real de Valladolid
En la iglesia del monasterio de San Benito el Real, de dimensiones catedralicias, la capilla mayor estuvo presidida por el incomparable retablo que realizara Alonso Berruguete entre 1526 y 1532. Al cabo de unos años, fueron encargados otros dos retablos para ocupar los ábsides laterales, el del lado del evangelio dedicado a San Marcos, copatrono del convento benedictino, y el del lado de la epístola dedicado a San Antonio Abad, patrón de los Hospitalarios, en ambos casos presididos por las esculturas titulares en la hornacina central de cada retablo. Tanto estos dos retablos, como el mayor y la sillería del coro, fueron desmantelados en 1835 a consecuencia de la desamortización de Mendizábal, pasando de forma un tanto caótica, junto a otras muchas obras de la iglesia, al recién creado Museo Provincial de Bellas Artes de Valladolid, desde 1933 convertido en Museo Nacional de Escultura.

Desde entonces se ha buscado filiación para esta magnífica escultura de San Antonio Abad, lo que ha dado lugar a todo un galimatías de atribuciones.  Aquel retablo era citado por Antonio Ponz (1725-1792) en su Viaje, donde relaciona la escultura con Alonso Berruguete, y por Eugenio de Llaguno y Amirola (1724-1799), que en su Noticia de los arquitectos y arquitectura de España se inclinaba por adjudicar la autoría a Gaspar de Tordesillas. Poco después, Isidoro Bosarte (1747-1807) afirmaba haber sido informado por el archivero de San Benito, el padre Mauro Monzón, de la existencia de unos documentos que corroboraban la autoría de Gaspar de Tordesillas.

El asunto se complicó con las teorías del historiador vallisoletano Juan Agapito y Revilla (1857-1944)1, que estimaba que la atribución de la escultura a Juan de Juni, tal como figuraba en el Catálogo del Museo de 1843 y en el Inventario de 1851, era "caprichosa a todas luces", apoyando la autoría de Gaspar de Tordesillas, como también lo hiciera Juan Martí y Monsó (1840-1912), en su Catálogo de 1874, y Pedro Muñoz Peña en la publicación de 1885 El Renacimiento en Valladolid : estudio crítico de las principales manifestaciones artísticas que de dicha época.

Fue Juan José Martín González (1923-2009)2 quien consideró que, mientras que Gaspar de Tordesillas fue un escultor próximo a los modos de Berruguete, la escultura de San Antonio Abad muestra rasgos estilísticos típicamente junianos. En la actualidad se acepta que el retablo, cuya estructura también se conserva parcialmente en el Museo Nacional de Escultura, es obra del entallador Gaspar de Tordesillas, que lo habría realizado hacia 1546, mientras que la escultura del santo, en el caso de que no se trate de una obra con la participación personal de Juan de Juni, su diseño, monumentalidad, su movimiento helicoidal y el tratamiento de los plegados y las barbas responden a los rasgos habituales del gran maestro borgoñón, por lo que puede considerarse como una obra salida de su taller3, en la que habrían intervenido sus más cercanos colaboradores.

El retablo, organizado en tres calles, se completaba con tres pinturas referidas a la Pasión de Cristo y la vida de San Antonio de Padua en la parte superior, destacando en la calle central el Calvario de gran tamaño realizado por Alonso Berruguete entre 1530 y 1535 para presidir el enterramiento de Juan Paulo de Oliveiro. Otras dos pinturas con episodios de la infancia de Cristo se colocaban en la parte inferior flanqueando la hornacina central, según Bosarte de autor desconocido y, como las superiores, de estilo goticista4.

San Antonio Abad o San Antón fue un santo con mucho predicamento en el siglo XVI, siendo muy habituales sus representaciones en el arte. Fue un monje cristiano que en el siglo IV fundó en Egipto el movimiento eremítico, afirmándose que llegó a vivir hasta los 105 años. En el siglo XII sus reliquias fueron trasladadas a Constantinopla, fundándose poco después una orden que tomó su advocación: la Orden de los Caballeros del Hospital de San Antonio u Orden de los Hospitalarios, distinguidos por el emblema de la tau o cruz egipcia. En torno a su figura  y su vida como eremita se difundió la leyenda piadosa de haber curado la ceguera de una piara de cerdos o jabalíes que se le acercó en su retiro, permaneciendo la madre de los animales durante toda su vida junto al santo como compañía y defensa.

Por este motivo, se generalizó una doble iconografía tanto en pintura como en escultura. En la pintura tuvo una gran aceptación su representación mostrando la resistencia de su fe ante las tentaciones durante su vida como eremita, mientras que en la escultura se consolidó una invariable iconografía cuyos atributos le presentan como un anciano longevo y venerable —concepto expresado con largas barbas—, revestido con el hábito hospitalario y descalzo, portando el libro de su Regla, sujetando un báculo que generalmente lleva un remate en forma de tau y acompañado por un cerdo a sus pies.

Extendida la idea del cerdo como un animal impuro, especialmente entre los musulmanes, la presencia de este animal junto al santo implica la redención de su impureza para los cristianos. San Antonio Abad sería muy venerado por su fama de sanador, especialmente relacionada con el ganado y los efectos de la peste, siendo esta la principal causa de la expansión de su culto y de convertirse en un santo muy popular como patrono de los animales domésticos, siendo constante en sus representaciones la compañía de un cerdo o jabalí que porta la esquila con la que antiguamente solían avisar los apestados.

La talla de San Antonio Abad se ajusta con precisión a la iconografía tradicional, siendo representado de pie en tamaño algo superior al natural, sujetando con su mano diestra elevada un báculo en forma de tau, vistiendo el hábito monacal con cogulla y escapulario, con gesto ensimismado al inclinar ligeramente la cabeza para dirigir la mirada al libro abierto que porta en su mano izquierda y la preceptiva figura de un jabalí que eleva su cabeza junto a sus pies.

En conjunto presenta un movimiento cadencial y elegante, que Martín González equipara a un emperador romano, estableciendo un suave movimiento helicoidal típicamente manierista que indiscutiblemente se relaciona con la obra de Juan de Juni. Muy expresivo es el trabajo de la cabeza, con grandes entradas, un gran mechón sobre la frente y cabellos y barba de dos puntas de rizos abultados que le proporcionan una gravedad que recuerda el empaque del Moisés de Miguel Ángel. El rostro, enjuto y con el ceño marcado, presenta una nariz recta, párpados abultados con ojos rasgados y la boca ligeramente entreabierta.

La figura muestra la habilidad para establecer los plegados, respondiendo al espíritu juniano los magistrales detalles de las arrugas del escapulario producidas por la presión del libro contra el hábito y el suave modelado de los pliegues, que recuerdan sus trabajos en barro. En la parte inferior el jabalí levanta su cabeza hacia el santo mientras parece abrirse paso entre la caída del hábito, lo que contribuye a realzar su dinamismo contenido y a identificar al santo.

Como en otras esculturas elaboradas en el taller de Juni en esa época, la policromía presenta matices preciosistas que casi le proporcionan un aspecto metálico. El hábito, de color ocre oscuro, está enteramente estofado con medallones y líneas esgrafiadas que simulan hilaturas de una tela real, lo mismo que el manto, localizando las más bellas labores ornamentales en la cogulla y el escapulario negro, con un repertorio de trenzados vegetales esgrafiados que hacen aflorar el oro para infundir a la figura una gran luminosidad. En una de las páginas del libro abierto se puede leer la inscripción "Domine labia mea aperiens et os meum anunciadem". Las carnaciones son mates, destacando los tonos canosos de los cabellos y las barbas y los pequeños matices de las arrugas, mejillas y párpados.

La escultura, tallada en madera de pino y concebida para ser colocada dentro de una hornacina, por su gran tamaño y como era habitual, está ahuecada en su parte posterior para reducir su peso y evitar la aparición de grietas.      


Informe y fotografías: J. M. Travieso.



NOTAS

1 AGAPITO Y REVILLA, Juan: La obra de los maestros de la escultura vallisoletana: papeletas razonadas para un catálogo, Tomo I. Valladolid, 1929, pp. 183-184.

2 MARTÍN GONZÁLEZ, Juan José: Juan de Juni, vida y obra. Madrid, 1974. pp. 347-349.

3 ARIAS MARTÍNEZ, Manuel: San Antonio Abad. Museo Nacional Colegio de San Gregorio: colección / collection. Madrid, 2009, pp. 132-133.

4 HERNÁNDEZ REDONDO, José Ignacio: Crucifixión. En: URREA FERNÁNDEZ, Jesús: Pintura del Museo Nacional de Escultura. Siglos XV al XVIII (I). Madrid, 2001, pp. 69-70.


















































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9 de febrero de 2017

8 de febrero de 2017

Bordado de musas con hilos de oro: EL POETA, de Jorge Canales


EL POETA

El poeta abre la pluma,
la llena de espejos.
Escribe luz en la hoja,
néctar en la flor.
Aletean colores las mariposas,
trina sus alas el chupamiel.
El poeta abre la pluma,
beben su tinta las musas,
muere embriagado de sed.



JORGE CANALES, 2016 (Poesía publicada en la Revista Atticus Siete en enero de 2017).


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7 de febrero de 2017

Conferencia: TOULOUSE LAUTREC, 11 de febrero 2017


CICLO DE CONFERENCIAS
"10 AÑOS DE DOMVS PVCELAE"









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6 de febrero de 2017

VIAJE: CROACIA Y ESLOVENIA, del 27 de abril al 6 de mayo 2017


PROGRAMA


Jueves 27 de abril   Madrid - Venecia - Trieste - Región Opatija
Salida desde Valladolid plaza de Colón a las 03,30 horas, con dirección al aeropuerto de Madrid Barajas Presentación en el aeropuerto de Madrid, facturación y embarque en vuelo de Iberia con destino Venecia. Llegada, encuentro con el guía acompañante y salida hacia el norte de Italia para llegar a Trieste. Almuerzo y visita panorámica de esta ciudad donde destaca la magnífica Plaza de la Unitá d’Italia con estilo neoclásico y vienés de sus palacios entre los que destaca el palacio del gobierno, el Palacio Stratti con su histórico Caffé degli Specchi, visitaremos el interior de la Catedral de San Justo, se construyó en el siglo XIV sobre antiguas edificaciones románicas. Destaca la fachada de la catedral que, aunque austera en esencia, hace gala de un magnífico rosetón gótico y en su interior destacan los preciosos mosaicos en el ábside con Nuestra Señora de la Anunciación y San Justo. Cruzamos la frontera para entrar en Croacia y proseguir nuestra ruta hacia la región de Opatija/Rijeka. Llegada al hotel. Cena y alojamiento.


Viernes 28 de abril    Opatija - Expenínsula de Istria
Desayuno. Salida para recorrer la península de Istría, con bellos paisajes y ciudades llenas de historia: Pula, visita al anfiteatro, muy bien conservado, de piedra caliza local, data de la época de Augusto y Vespasiano siglo I (siendo coetánea su construcción a la del Coliseo de Roma), y llegó a albergar durante sus espectáculos de gladiadores a 20.000 vociferantes personas. Su planta es elíptica, siendo el eje mayor de 130 m. de longitud, y cuenta con 72 arcos, también veremos el teatro, museo, fortaleza, arco triunfal de los Sergios o Puerta de oro, calles, etc. Visitaremos el interior de Catedral de Pula, sobria fachada renacentista, coronada con un frontón triangular de inspiración clásica y absolutamente regular. En el interior una amplia nave central con columnas dotadas de capiteles y un gran altar mayor formado por un sarcófago del s. III.  Seguiremos a Rovinj, almuerzo y visita a esta pequeña ciudad medieval, recorriendo sus calles, palacios, visitaremos en interior de la iglesia Stª Eufemia, barroca, del siglo XVIII, guarda los restos de la Santa y se ha convertido en un lugar de peregrinación ya en el exterior podremos admirar unas preciosas vistas. Por la tarde, continuación a Porec, donde haremos una parada para visitar el interior de su magnífica Basílica Eufrásica bizantina, patrimonio de la humanidad, sus famosos mosaicos, obra maestra del arte bizantino, son la joya de la corona, pero también merecen la pena las magníficas vistas desde su torre y las exhibiciones de arte sacro, con piezas que datan del s. IV. Muralla con torre pentagonal romana y circular medieval, plaza Marafor, antiguo foro, calles, palacios… Regreso a Opatija. Cena y Alojamiento.
 

Sábado 29 de abril   Opatija – Postjana – Ljubljana
Desayuno. Salida hacia Postonja, visita a las cuevas, que recorreremos en tren y a pie, dadas sus dimensiones, una red de 20 km de túneles y galerías repletas de estalactitas, estalagmitas y formaciones calcáreas de todas las formas y colores imaginables. Almuerzo en Postonja y después salida para visita al castillo de Predjama, Clavado en la espectacular cara pétrea de la montaña, el castillo es una “boca” a la cueva donde el misterio personaje de Barón Erazem Luegger, narrado en leyendas eslovenas, se ocultaba después de acometer los asaltos a los comerciantes que cubrían la ruta que unía Viena con Trieste. A este Robín Hood esloveno se le conoce como el “bandido bueno”. Continuación a Ljubljana. Cena y Alojamiento.


Domingo 30 de abril   Ljubljana - Visita Bled - Ljubljana
Desayuno. Visita de la ciudad de Ljubljana probablemente la más bonita de la antigua Yugoeslavia, visitaremos la catedral de San Nicolás, las impresionantes puertas de bronce de este templo explican la historia eslovena y su sobrio exterior contrasta con un interior de profusa decoración barroca, con estucos blancos, mármoles y frescos. El exterior del castillo, ciudad medieval, renacentista y barroca, los restos romanos y las casas modernistas. Almuerzo. Salida tras almorzar hacia el lago Bled con visita panorámica de la ciudad de Bled, uno de los parajes más bonitos del país, con el castillo más antiguo de Eslovenia. Tras bordearlo, la visita del castillo y pasear por sus orillas, seguiremos a Jesenice, donde haremos una parada en su plaza mayor. Posterior regreso a Ljubljana. Cena y Alojamiento.

Lunes 1 de mayo   Ljubljana - Zagreb
Desayuno. Salida hacia Zagreb, llegada y visita panorámica con guía local, en la que conoceremos la Ciudad Alta (Gornji Grad), con los restos de las muralla, palacios góticos y barrocos y las iglesias más bellas, destacando la Torre Lotršcak que visitaremos, que forma parte de las murallas de la ciudad del siglo XIII,  también visitaremos la Catedral de San Esteban que con sus 105 metros de altura es el edificio sacro más grande de Croacia, la iglesia de San Marcos, la calle Tkalciceva, la más animada de esta parte de la ciudad donde se concentran bares y cafés al aire libre, tiendas de antigüedades y galerías de arte y también veremos la Ciudad Baja (Donji Grad) que es la parte más moderna donde encontramos edificios de la época del Imperio Austro-húngaro. Almuerzo durante la visita, Cena y alojamiento.


Martes 2 de mayo   Zagreb - Plitivice - Zadar
Desayuno. Salida a Plitvice. Visita del Parque Nacional, donde los dieciséis lagos están comunicados por 92 cataratas y cascadas. Realizaremos un paseo por los bellísimos senderos rodeados de lagos y cataratas y una inolvidable travesía en barco por el lago de Kozjak. Almuerzo cerca del PN. Continuación a Zadar, llegada y visita con guía local, en la que conoceremos el puerto, el casco antiguo de calles empedradas adornadas por edificios monumentales, visitaremos la iglesia de San Donato, la más importante construcción prerrománica de Dalmacia, de principios del siglo IX, y uno de los símbolos de la ciudad,  y también visitaremos la Catedral de Santa Anastasia, construida entre los siglos XII y XV sobre una antigua basílica paleocristiana, la Puerta de Zara, también conocida como puerta de Terraferma, en la que podemos ver el león de San Marcos, símbolo que nos, recuerda el pasado veneciano de la ciudad, etc. Cena y alojamiento.


Miércoles 3 de mayo   Zadar - Sibenik - Trogir - Split
Desayuno. Continuación hacia Sibenik, visita guiada de la ciudad, que jugó un papel militar y estratégico muy importante en las luchas que los croatas mantuvieron en el mar contra Bizancio, el Imperio Otomano y la Republica Veneciana. Su edificio más importante es la Catedral de San Jacobo visita incluida, con un estilo artístico que es consecuencia de los importantes intercambios en el área del arte monumental entre la Italia del norte, Dalmacia y Toscana en los siglos XV y XVI y tanto por la belleza como por las soluciones arquitectónicas empleadas en su construcción, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2001. Almuerzo y salida hacia Trogir, donde disfrutaremos de esta “Ciudad Museo” situada en un islote, en la que sus sinuosas calles, sus placitas, Iglesias y palacios desprenden gran encanto y son testigos de su pasado medieval. Continuación a Split, la capital de Dalmacia, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Cena y alojamiento.


Jueves 4 de mayo   Split – Dubrovnik
Desayuno y visita panorámica de la ciudad de Split, en la que conoceremos la ciudad antigua, enteramente construida entre los muros de un palacio romano edificado por el Emperador Diocleciano en el siglo IV. La plaza principal de la ciudad vieja, conocida como Plaza del Peristilo, rodeada por columnas en tres de sus lados, coincide con el patio principal del palacio. El mausoleo del emperador es hoy catedral, visitaremos la Catedral Sveti Duje en Split, destaca la puerta de nogal, que en 1214 fue tallada por Andrija Buvina, artista de Split, en cuyas hojas hay talladas en sus catorce casetones escenas de los Evangelios, desde la Anunciación de san Gabriel a la Resurrección de Cristo. También visitaremos el templo de Júpiter alberga el Baptisterio de San Juan. Todavía se conservan los sótanos del Palacio Diocleciano, los cuales visitaremos. Almuerzo, posterior continuación a Dubrovnik. Llegada, cena y alojamiento.


Viernes 5 de mayo   Dubrovnik
Desayuno y visita de Dubrovnik con guía local declarada Patrimonio de la humanidad por la UNESCO en nuestro paseo visitaremos la iglesia y el Convento franciscano con su farmacia, una de las más antiguas en Europa (1317), También entraremos en el Palacio de Sponza, del siglo XVI, en el que destaca su columnata de su atrio y preciosas tallas de piedra, la iglesia de San Blas, en estilo barroco, construida en honor al patrono de la ciudad, Así mismo visitaremos la impresionante Catedral de la Asunción. Posteriormente continuaremos por Placa (Stradun), calle principal que atraviesa el casco antiguo desde la famosa Puerta de Pile hasta la Plaza Luza, donde se podemos contemplar la Torre del Reloj y la Columna de Orlando. Almuerzo. Por la tarde, paseo en barco a las Islas Elafiti de gran belleza natural; aperitivo y degustación (una bebida gratuita) de una especialidad de la región a bordo acompañada de música en vivo (dependiendo de la compañía naviera). Cena y alojamiento.
 

Sábado 6 de mayo   Dubrovnik – Madrid 
Desayuno. Traslado a centro Dubrovnik para visita a la Galería de Arte Contemporáneo al finalizar la visita nos dirigiremos al restaurante local en Cavtat para el almuerzo y posterior  traslado al aeropuerto para realizar los trámites de facturación y embarque del vuelo de Norwegian con salida a las 17:50 horas con destino Madrid, hora estimada de llegada a las 20:50 horas. Llegada a Madrid. Traslado en autobús desde el aeropuerto a Valladolid.

PRECIO SOCIO EN HABITACIÓN DOBLE: 1795 €
PRECIO NO SOCIO EN HABITACIÓN DOBLE: 1845 €
SUPLEMENTO HABITACIÓN INDIVIDUAL: 398 €

REQUISITOS: Grupo mínimo 30 y máximo 40 personas.

INCLUYE:
- Autocar Valladolid – Madrid - Valladolid
- Pasajes de avión MAD VCE con Iberia / DBV MAD con Norwegian, clase turista.
- Alojamiento en hoteles de 4*
- Régimen de pensión completa (9 desayunos, 9 cenas y 10 almuerzos).
- Transporte en autobús según ruta indicada.
- Guía acompañante de habla española durante el recorrido.
- Visitas con guía local de habla hispana:
      Dubrovnik
      Split
      Sibenik
      Zadar 
      Zagreb
      Ljubljana
      Pula
      Rovinj
      Porec
      Trogir
      Trieste
- Resto de visitas comentadas por el guía acompañante.
- Entradas según itinerario:
      Catedral de San Justo de Trieste,
      Anfiteatro de Pula,
      Catedral de Pula,
      Basílica Santa Eufemia en Rovinj,
      Basílica Eufrásica de Porec,
      Cuevas en Postjona,
      Castillo Predjama,
      Catedral de San Nicolás de Ljubljana,
      Castillo de Bled con museo,
      Catedral de Zagreb,
      Torre de Lotrscak en Zagreb,
      PN Plitvice con crucero barco el lago de Kozjak,
      Iglesia de San Donato en Zadar,
      Catedral de Santa Anastasia en Zadar,
      Catedral de Sibenik,
      Catedral Sveti Duje en Split,
      Templo de Júpiter en Split,
      Sótano del Palacio de Diocleciano en Split,
      Catedral de Dubrovnik,
      Monasterio Franciscano con la farmacia,
      Palacio de Sponza,
      Paseo en barco por las Islas Elafiti con aperitivo incluido,
      Entrada Museo de Arte Moderno en Dubrovnik.
- Audio individual en las visitas.
- Seguro de viaje Mapfre Asistencia.
- Seguro de viaje especial de anulación - cancelación
- Dossier Informativo Domus Pucelae.
- Acompañante Domus Pucelae.
- Reunión informativa para presentación del viaje.
- Tasas Aéreas a fecha del presupuesto (50 €).
- Tasas de alojamiento.
  
NO INCLUYE:
* Extras en hoteles, bebidas en comidas, llamadas telefónicas, maleteros, propinas, etc.
* Ningún servicio no especificado en el apartado anterior.

Hoteles previstos o similares:
Región Opatija/Rijeka: ****Jadran/Rijeka, ****Milenij/Opatija, ****Liburnija/Opatija.
Ljubljana: ****Hotel Plaza, ****Hotel Four Points/Mons, ****Austria Trend Ljubljana, ****Actum/Kranj.
Zagreb: ****International, ****Arcotel Allegra, ****Panorama, ****Phoenix, ****Antunovic.
Región de Zadar: ****Pinija/Petrcane, ****Ilirija/Biograd, ****Kolovare/Zadar.
Región de Split: ****Rotondo/Trogir, ****Katarina/Split-Dugopolje, ****Dalmina/Split.
Región de Dubrovnik: **** Maestral Hotels, ****Babin Kuk Hotels, ****Mlini Hotel/Mlini, ****Albatros/Cavtat.

Vuelos previstos:
27/04/2017    MADRID, 8:45 / VENECIA, 11:10   Iberia
06/05/2017    DUBROVNIK, 17:50 / MADRID, 20:50   Norwegian

INFORMACIÓN Y RESERVA DE PLAZAS: Por correo a domuspucelae@gmail.com o tfno. 608419228, a partir de las 0 horas del día 8 de febrero de 2017, debiendo hacer entrega en la reserva de 500 € y el resto del importe del viaje antes del 12 de abril en Viajes Tempo Tours (Asoc. Carrefour). C/ Miguel Íscar 16, Valladolid, tfno. 983 213630. Persona de contacto: Pablo Parrilla. Horario: de lunes a viernes de 9:30 a 14 h. y de 17 a 20 horas.

FORMA DE PAGO:
Efectivo, Tarjeta de Crédito, Tarjeta Pass Carrefour o mediante transferencia a la cuenta bancaria del BBVA que facilitará Domus Pucelae, indicando en el concepto “Viaje a Croacia-Eslovenia Domus Pucelae” y el nombre de los viajeros”.  Enviar copia de la transferencia mail a: info@imaginaunviaje.com 

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